Por: Sulma Smit Chaparro Sotomayor

Este no es un libro cualquiera; es un testimonio de vida tejido hilo a hilo por nuestras manos, cada viernes, puntuales y llenas de expectativa, nos reunimos no solo a bordar y tejer, sino a contribuir a un espacio vital de comunidad y sanación.

Sulma Chaparro

Sulma Chaparro, en la Biblioteca Pública Comfenalco Castilla.

En cada página de tela de esta obra única se plasma el sentimiento más profundo de nosotras las creadoras. Aquí se entrelazan risas y confidencias, compartimos saberes ancestrales y desahogamos las preocupaciones del día a día. Es un lugar donde el conocimiento fluye libremente porque aprendemos las unas de las otras con generosidad.

Más allá de la monotonía del hogar y las problemáticas cotidianas, este libro en tela es el reflejo de nuestra resiliencia y sororidad. Es un grito silencioso de empoderamiento donde el arte de bordar y tejer se ha convertido en una herramienta de bienestar, alegría y descanso, con lecturas y conversaciones que nutren nuestra alma. Una verdadera joya que honra nuestra tradición, amistad y la fuerza inquebrantable de nosotras las mujeres antioqueñas.

Puntada, palabra y sanación.

Andrés Delgado, coordinador de la Biblioteca Pública Comfenalco Castilla

Al fondo del corredor se escuchan risas del costurero, son las risas del encuentro y la conversación. Son risas tan contagiosas que quienes están por fuera terminan también celebrando el chiste sin escucharlo. Las paredes no retienen el ánimo del grupo, un ánimo que influencia el resto del espacio. Las carcajadas son la temperatura de un grupo que no solo teje, sino que también conversa, se acompaña y se apoya, porque las historias también son una medicina.  

Son historias que no se quedan guardadas, ni entre los recuerdos, ni en las heridas, no se quedan guardadas en las tristezas o las satisfacciones, sino que también tejen la vida de la biblioteca. 

Entonces aparecen las manos, las agujas, los hilos, las telas y las técnicas. Y casi sin darse cuenta, comienzan a contar, porque tejer también es una forma de hablar, cada puntada lleva consigo un gesto, una espera, una memoria. El tejido une lo que estaba separado, sostiene lo que amenaza con deshacerse y, a veces, repara con una delicadeza que las palabras no consiguen. El tejido busca un camino entre aquello que ha sido y aquello que todavía está aprendiendo a ser.

Este costurero nace precisamente allí: en ese territorio donde las manos piensan, recuerdan y sienten. 

Aquí no encontraremos solamente telas, hilos, agujas y puntadas. Encontraremos voces, voces que quizá durante mucho tiempo permanecieron en silencio y que encontraron una manera distinta de decir “aquí estoy”, “esto viví”, “esto siento”, “esto recuerdo”, “esto quiero conservar”.

Una puntada puede ser un recuerdo de infancia, un color traer de vuelta un rostro, un dibujo nombrar una ausencia, un hilo atravesar una tristeza. Y una tela convertirse en el lugar donde finalmente una historia encuentra dónde quedarse.

Por eso este libro no pretende únicamente mostrar lo que las manos son capaces de crear, quiere detenerse a mirar aquello que sucede mientras sucede la creación. Aquí las manos cosen y las palabras recuerdan, aquí, entre puntadas y palabras, las voces del alma encuentran por fin un hilo del que tirar.

Entre puntadas y palabras: Voces desde el alma
Explora el libro digital y conoce las historias, memorias y creaciones que dieron vida a esta experiencia.

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